Mejore su Windows - Windows NT

 

Desaparezca de inmediato la confusión del escritorio

Mire todos esos iconos esparcidos por su escritorio de Windows. ¿Verdad que sería magnífico si pudiera hacer que todos o algunos desaparecieran en un instante y luego reaparecieran cuando los necesita? O quizá usted tiene un proyecto sensible ­esa carpeta de Currículo, por ejemplo­ que quiere mantener a mano pero lejos de los ojos curiosos. Con un poco de preparación, usted puede ocultar cualquiera o todos sus atajos y carpetas de escritorio (excepto los iconos por defecto, Mi Computadora y el Bote de Reciclaje).

Primero, asegúrese de que su sistema le permita esconder archivos en las ventanas de carpetas. Escoja VistaoOpciones en cualquier ventana de carpeta (Windows 95 o NT 4.0) o VistaoOpciones de Carpeta (Internet Explorer 4.x con la característica de Actualización de Escritorio, o Windows 98). Pulse la lengüeta de Vista y seleccione Ocultar archivos de este tipo (Win 95 o NT) o No mostrar archivos ocultos (IE 4.x o Win 98). Entonces pulse OK. (Como ésta es una condición simple que los usuarios experimentados pueden revertir, no espere que esta sugerencia provea mucha seguridad. En vez de ello, úsela para lograr conveniencia y privacidad a corto plazo).

A continuación, pulse derecho el botón de Inicio y escoja Abrir. En algún lugar del Menú de Inicio, pulse derecho un área vacía y escoja NuevooCarpeta. Escriba un nombre para su carpeta y presione <Enter>. Usted usará esta carpeta para almacenar sus comandos de 'hide' (ocultar) y 'unhide' (revelar). Como está dentro de la jerarquía del Menú de Inicio, puede ejecutar los comandos usando teclas de atajo. Pulse derecho esa carpeta y escoja NuevooAtajo. En Windows 9x, escriba esta línea de comandos: c:\attrib +h c:\windows\desktop\*.* (su ruta puede diferir). En Windows NT, entre lo siguiente, ajustando la ruta como sea necesario: %SystemRoot%\system32 \cmd.exe /c attrib +h c:\WinNT\Profiles\ Administrator\desktop\*.*

Si quiere ocultar una carpeta, esos comodines no trabajarán; en vez de ello escriba la ruta y el nombre de la carpeta. Si el nombre de la carpeta incluye espacios, ponga la ruta entera entre comillas. Por ejemplo, para ocultar una carpeta llamada Presupuesto en curso en Windows 9x, su línea de comandos pudiera ser c:\attrib +h "c:\windows \desktop\Presupuesto en curso". El secreto aquí es el comando attrib, que cambia los archivos designados a ocultos (+h). Pulse Próximo y escriba un nombre para su comando, como Limpiar Escritorio. Entonces pulse Terminar.

Si quiere ocultar algunos tipos de archivo y no otros ­por ejemplo, archivos .doc y .xls, pero no .lnk, que ocultaría todos los atajos­ entre varias líneas de comando attrib en Notepad (omita command.com o cmd.exe y su ruta, así como la opción /c, que solamente necesita si quiere lanzar un comando desde un atajo sin crear primero un archivo de comandos) y entonces guarde el archivo con un nombre como "hide.bat", donde usted normalmente almacena los archivos de comandos. Asegúrese de entrar las comillas alrededor del nombre del archivo cuando guarde para que Notepad no agregue su extensión .txt normal.

Para los toques finales, pulse derecho su nuevo atajo o archivo de comandos y seleccione Propiedades. Pulse la lengüeta de Programa y escoja Minimizada desde la lista descolgable de Correr y asegúrese de que la caja junto a 'Cerrar a la salida' esté marcada. Si lo desea, pulse la caja Tecla de Atajo y presione una secuencia de teclado para lanzar su comando. Pulse la lengüeta Misc y asegúrese de desmarcar la caja junto a 'Suspender siempre'. Entonces pulse OK.

Para crear un comando que revele los archivos y haga todos sus iconos visibles nuevamente, simplemente repita todos los pasos enumerados arriba, con un par de excepciones: Cambie la opción +h a ­h para quitar el atributo de oculto. Entonces déle un un nombre diferente, como Mostrar Todos los Iconos.

De ahora en adelante, cuando quiera ocultar artículos sensibles o limpiar el escritorio (vea la Figura 1), simplemente escoja su nuevo comando en el submenú apropiado del Menú de Inicio o presione su secuencia de teclas de atajo. Si no ve resultados inmediatos, intente pulsando el escritorio y presionando <F5> para refrescarlo. Cada vez que necesite usar uno de sus iconos ocultos, use su comando de Mostrar Todo para revertir el efecto.

Si todavía no consigue los resultados que quiere, verifique la ubicación del atajo (no el archivo de comandos, sino el icono de MS-DOS que creó para él) abriendo las Propiedades del archivo de comandos. Para que trabaje, un atajo debe estar en el escritorio o en algún menú dentro de la carpeta de Menú de Inicio. Además, usted debe usar Windows 95 o NT 4.0.

Si usa Windows 98 o tiene el Internet Explorer 4.x instalado, mala suerte ­Microsoft ha retirado la capacidad de lanzar archivos de comandos u otros programas de DOS con teclas de atajo. Intente lanzar estos atajos desde el menú de Inicio en vez. Si usa Windows 95 o NT 4.0 y todavía tiene problemas, reinicie su computadora para activar sus teclas de atajo.

La única desventaja de ocultar y revelar los iconos de escritorio es que cuando descubre los iconos escondidos en Windows 95 y NT, éstos no vuelven a sus lugares originales. En Windows 98 e IE 4.x, usted puede actualizar la barra de herramientas del Escritorio en su barra de tareas simplemente pulsando derecho y eligiendo Refrescar. Pero conseguir que el escritorio actualice sus iconos (con o sin la característica de Escritorio Activo) requiere la intervención divina, o por lo menos un cambio de papel de pared. No obstante, si planea ocultar iconos por varios días, esta sugerencia es valiosa, ya que reiniciar a Windows es una manera segura de refrescar el escritorio.

 

Administración mágica de múltiples ventanas

Lidiar con un escritorio lleno de ventanas puede ser molesto. Windows 98 ­y el Internet Explorer 4.x con la Actualización de Escritorio­ proveen un botón de Escritorio práctico (en la porción de Lanzamiento Rápido de la barra de tareas junto al botón de Inicio) para minimizar todas las ventanas con un solo pulso. (Si no ve la barra de herramientas de Lanzamiento Rápido, pulse derecho la barra de tareas y pulse Barras de HerramientasoLanzamiento Rápido). Pero, ¿qué pasa si quiere minimizar, maximizar, restaurar, o embaldosar algunas ventanas pero no otras? O, ¿si quiere salir de varias ventanas de inmediato? Con Windows 98, esta tarea se puede realizar en un santiamén. Simplemente mantenga oprimida la tecla <Ctrl> mientras pulsa los botones en la barra de tareas correspondientes a las ventanas con que quiere trabajar. Entonces pulse derecho uno de los botones seleccionados y escoja un comando (vea la Figura 2). Solamente las ventanas seleccionadas serán afectadas.

 

Minimice todas menos una

Aunque Windows 95 y NT 4.0 no le permiten administrar múltiples ventanas selectivamente (vea el consejo anterior), usted puede pulsar derecho un área vacía de la barra de tareas y minimizar, maximizar, poner en cascada, o embaldosar todas las ventanas no minimizadas. Para embaldosar o poner en cascada algunas ventanas pero no otras, minimice las del segundo grupo primero; entonces seleccione el comando que quiere desde el menú que obtiene al pulsar derecho la barra de tareas. Para minimizar todas las ventanas menos una o dos, le ofrecemos este truco práctico: En la ventana o ventanas que quiere dejar en la pantalla, escoja ArchivooAbrir, o ArchivooGuardar Como, o cualquier comando que abra una caja de diálogo. Entonces use el menú obtenido al pulsar derecho la barra de tareas para minimizar todos los programas. Ninguna aplicación que tenga abierta una caja de diálogo se reducirá.

 

Acceso rápido a carpetas importantes

Windows 9x y NT 4.0 le permiten crear atajos a carpetas usadas frecuentemente y abrir cada carpeta en su propia ventana. Windows 3.x no ofrece esta comodidad, pero con un poco de ingenio usted puede crear "atajos" a ventanas de directorios usados frecuentemente y lanzar cada una cuando quiera.

En el Administrador de Archivos, seleccione winfile.exe en el directorio de Windows y escoja ArchivooCopiar. Escriba winfil2.exe (o cualquier otro nombre que quiera, siempre que tenga siete caracteres más la extensión .exe) y pulse OK. Ahora lance a Windows Write y abra la copia del archivo .exe que acaba de crear. Cuando se le pida, pulse No Hacer Conversión. El archivo de aplicación aparecerá en la ventana de Write mostrando muchos símbolos ilegibles.

Al editar un archivo.exe como éste, sepa que no puede cambiar el tamaño del archivo ni siquiera por un solo byte; cualquier palabra que cambie debe ser reemplazada por un número igual de caracteres. Con esto en mente, escoja EncontraroReemplazar. Escriba winfile en la caja de Encontrar Qué y winfil2 en la caja de Reemplazar Con. Pulse Reemplazar Todos, pero no cierre la caja de diálogo todavía. Si quiere poder usar la ayuda en línea con su nueva versión del Administrador de Archivos, entre winfil2.hlp en la caja de Encontrar Qué y winfile.hlp en la caja de Reemplazar Con, y entonces pulse Reemplazar Todos. Nuevamente, no cierre la caja de diálogo aún. Para asegurarse de que tiene un nombre único para su aplicación, escriba Manager en la caja de Encontrar Qué, y un nuevo término del mismo tamaño, como Folders, en la caja de Reemplazar Con. Pulse Reemplazar Todos y pulse Cerrar. Este último cambio asegura que cuando usted presiona <Alt>-<Tab> para cambiar entre aplicaciones, verá un nombre único ­en este caso 'File Folders'­ en la ventana del conmutador de tareas; teniendo nombres exclusivos podrá diferenciar entre el Administrador de Archivos viejo y el nuevo si los está usando simultáneamente.

No desempeñe las operaciones de búsqueda y reemplazo global con términos que contengan espacios, como "File Manager". Si lo hace, pudiera reemplazar las separaciones de línea y esto cambiaría el tamaño del archivo. Además, cuídese de los cambios globales a palabras como "File", o pudiera cambiar inadvertidamente los nombres de menúes en la barra de menú. Ahora escoja ArchivooGuardar y salga de Write. Para estar seguro, eche un vistazo en el Administrador de Archivos y asegúrese de que su nueva aplicación, winfil2.exe, tenga el tamaño exacto de winfile.exe. Si el tamaño es diferente, borre la copia y pruebe nuevamente.

Una vez que haya hecho exitosamente una copia del Administrador de Archivos, arrastre el nuevo archivo.exe a una ventana propia en el Administrador de Programas para crear un icono para este programa. Para el acceso por teclado a esta versión del Administrador de Archivos, seleccione el icono en el Administrador de Programas y escoja ArchivooPropiedades. Pulse en la caja Tecla de Atajo, presione su atajo de teclado preferido, y Pulse OK. Ahora lance su nueva versión del Administrador de Archivos y personalícelo a su preferencia. Como el propósito es conseguir acceso rápido a un directorio usado frecuentemente, abra una ventana para ese directorio. Si arrastra frecuentemente archivos desde este directorio a destinos específicos, abra ventanas para cada uno de esos directorios, y entonces minimícelos en la ventana del Administrador de Archivos. Finalmente, escoja un comando de embaldosar desde el menú de Ventana para que su área de trabajo principal llene la ventana del programa Carpetas de Archivos con los destinos minimizados de arrastrar y soltar debajo.

Puede repetir esta sugerencia para crear tantas versiones del Administrador de Archivos como necesite, una para cada directorio que use (vea la Figura 3). Aunque puede correr estos Administradores de Archivos adicionales concurrentemente, no puede arrastrar y soltar entre ellos. No obstante, estos Administradores de Archivos personales le dan acceso rápido a directorios específicos y configuraciones del Administrador de Archivos y le permiten lanzar cada versión con su propio atajo de teclado.

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