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Cuando falta poco más de un año para que termine el régimen de competencia limitada, o monopolio, que en los servicios de telefonía básica, nacional e internacional ostenta desde hace seis décadas la Compañía Anónima Teléfonos de Venezuela (Cantv), en la industria se hacen apuestas sobre quiénes serán los competidores de la primera empresa del país, después de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), en esta nueva fase de la apertura que se iniciará en el año 2000.
Dos organizaciones, Bell South y Net-Uno, han manifestado su firme intención de concursar por concesiones de telefonía básica, una vez que la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) llame a licitación.
Bell South ya está presente en el mercado de telecomunicaciones venezolano a través de Telcel, empresa donde tiene la mayoría del capital accionario y que se inició con una concesión para operar telefonía celular hace ocho años.
Por su parte, Net-Uno es el portaviones de la organización VenInfoTel, fundada en 1995 por ex ejecutivos de Bell Atlantic, en asociación con Merrill Lynch, Newbridge Andean Partners, American Express y el Grupo Zubillaga. Esta organización maneja concesiones para prestar servicios de televisión por cable, red privada y de valor agregado.
Durante la celebración del Congreso Internacional de Telecomunicaciones "Perspectivas de inversión en Venezuela y América Latina", organizado por el Colegio de Ingenieros de Venezuela, ambas corporaciones formalizaron sus intenciones. Igualmente, se conoció aunque no de manera oficial que el grupo MCI Telecom también espera participar del pastel telefónico el año próximo.
Plaza de oportunidades
Venezuela posee una densidad telefónica acorde con los estándares de un país en vías de desarrollo. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para alcanzar los niveles de penetración similares al de las naciones desarrolladas.
Los analistas no se ponen de acuerdo, por aquello de la poca confiabilidad de las estadísticas demográficas, pero se estima que la densidad telefónica oscila entre 11 y 13 líneas por cada 100 habitantes.
En todo caso, Gustavo Roosen, presidente de la Cantv, aseguró que en la actualidad Venezuela cuenta con 3 millones 453 mil líneas telefónicas.
Las comparaciones son antipáticas, pero el modelo exige grandes esfuerzos. En Estados Unidos existen 72 líneas telefónicas por cada 100 habitantes, y el promedio en los países desarrollados es de 59 conexiones por centenar de habitantes. Esta diferencia, aunque abismal, da un indicio del potencial de mercado para nuevos y viejos inversionistas.
Seguridad ante todo
El presidente de la Cantv aseguró que se requiere una inversión de 5.000 millones de dólares en los próximos cinco años para incrementar el número de líneas telefónicas a 5 millones, lo que significará elevar la penetración actual hasta 20 por ciento, promover el acceso masivo a la internet y alcanzar una penetración de 15 por ciento en los servicios inalámbricos.
Andrew Jones, vicepresidente de GTE, principal inversionista de Cantv, aseguró que el país requerirá 2.000 millones de dólares anuales durante la próxima década, para ponerse en el camino de los países desarrollados en materia de telecomunicaciones.
Estos recursos no se encuentran en el país, así que este capital tiene que gestionarse en el exterior. Pero los inversionistas, cada vez más, reclaman mayores garantías para sus negociaciones, que pueden resumirse en el planteamiento de Jones.
"En 1991 Venezuela tenía una tasa de crecimiento mayor a cualquier país del mundo. Actualmente la economía no crece; pero el país tiene demasiado potencial como para quedarse en esta situación. Creemos que volverá el crecimiento".
Pero además es una exigencia la seguridad de un cambio democrático, políticas para lograr el crecimiento de la economía y estabilidad, con el fin de que los inversionistas puedan eliminar, hasta donde sea posible, la incertidumbre en sus proyecciones.
Jones también mencionó la necesidad de contar con una real competencia de mercado, lo que se traduce en libertad para determinar el precio de los bienes y servicios. En este sentido, denunció el exceso de reglamentos y reclamó un sistema judicial predecible con un marco regulatorio claro y transparente.
Otro elemento a tomar en cuenta es la nivelación tarifaria, que no es otra cosa que eliminar los subsidios cruzados que en la actualidad sustentan los servicios de telefonía básica local, en detrimento del costo de la larga distancia nacional e internacional. En Venezuela una llamada de larga distancia en ruta densa cuesta 1,16 dólares, mientras que en Estados Unidos ronda 36 centavos de dólar.
Cada llamada a Estados Unidos generada en Venezuela es cursada por el país hasta cierto lugar en la red donde es asumida por un proveedor de servicios de telefonía básica internacional en la nación norteamericana. Este servicio se paga bajo un régimen denominado tasas de descuento o tasas contables.
Los principales carriers internacionales de Estados Unidos han presentado quejas a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) porque las tasas impuestas por otras naciones son mucho más elevadas que las suyas y están completamente fuera de los estándares internacionales. Lo que significa que colocar una llamada generada en Estados Unidos en Venezuela es mucho más costoso que el caso contrario.
Actualmente, la tasa contable en Venezuela es de 90 centavos de dólar. Pero existe un convenio entre Cantv, las empresas estadounidense y la FCC para llegar a una tasa de liquidación de 19 centavos de dólar en el año 2001.
El monopolio se prepara
Con la privatización de la telefónica se inició un período de apertura que permitió la competencia en áreas de servicio como telefonía móvil, valor agregado, red privada, pagin, trunking, telefonía pública y rural.
Sin embargo, la mejor porción del negocio la telefonía básica local, nacional e internacional continúa en manos de Cantv por disposición expresa del contrato de concesión.
Este período de gracia termina en el año 2000. Cantv está obligada a mejorar su estructura de funcionamiento, flexibilizándola para competir, y demostrar que su permanencia en el mercado obedece a su experticia y no a su condición de monopolio.
Encrucijada de decisiones
La meta de la compañía para el año 2001 es lograr una densidad telefónica de 14,9 por ciento en líneas alámbricas.
Planifican la digitalización de 80 por ciento de la red y satisfacer 100 por ciento de la demanda de nuevas líneas en apenas días.
Actualmente, el promedio de espera por una nueva conexión es de 11 meses. Antes de la privatización se podía esperar hasta 8 años por un teléfono.
También proyectan que en el año 2001 la penetración de líneas inalámbricas será de 13,2 por ciento. Con lo cual el sector de telefonía móvil habrá logrado en apenas una década lo que al sector de comunicaciones básicas le tomó 60 años.
Cantv preparó un documento denominado Telecomunicaciones en Venezuela Frente a la Apertura del año 2000, en el cual indica cuáles son las decisiones críticas que deben tomarse de cara a la competencia.
En dicho documento se plantea como principal reto la disponibilidad del servicio, la eliminación de los subsidios cruzados y un ambiente de competencia justo y equilibrado.
Acciones simples de enunciar pero complejas para ejecutar y en la cual la industria hace voz común.
Cuesta arriba
Entre 1992 y 1998 la Cantv invirtió casi 4.000 millones de dólares en la modernización y expansión de la red. Un promedio de 600 millones de dólares al año.
El resto de la industria destinó en el mismo período cerca de 1.753 millones, lo que totaliza un gasto de capital global de 5.763 millones de dólares.
Antes de la privatización, la inversión anual promedio era inferior a 200 millones de dólares.
Según los analistas de la telefónica, el atraso del país en materia de comunicaciones era de 20 años. Pero los críticos más fuertes de la industria aseguran que las telecomunicaciones en 1991 se encontraban en niveles de 1960.
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