Si de montar un negocio en la Red se trata, la mejor opción es la de contar con el cargo en línea a las tarjetas de crédito. La mejor opción para esto es establecer una sucursal en un país donde esté establecido este procedimiento. El proceso suele variar de un país a otro, pero generalmente implica varios puntos:

- Estar registrado en el sistema fiscal de ese país.

- Tener una cuenta comercial en un banco de ese país (generalmente un banco emisor de tarjetas).

- Cumplir los trámites legales establecidos que suelen incluir un estudio legal por un bufete de abogados reconocido y un examen fiscal.

Por supuesto que todo esto implica tener una infraestructura en el país (oficinas, empleados, registros legales, etc.) que empresas de tamaño mediano y reducido no pueden enfrentar.

Sin embargo, siempre existen soluciones. El dinero electrónico no debe tardar en mejorar. Desde la aparición del World Wide Web existen distintas aproximaciones a formas electrónicas de pago, pero todas han fallado por iniciarse con una base poco sólida.

Hoy día, IBM ofrece una implementación más segura y confiable de pago llamada Billetera Electrónica (Electronic Wallet).

Pero mientras se constituye este esfuerzo, existen alternativas. Y provienen de grandes empresas acostumbradas a vender en línea. Xoom (http://www.xoom.com) y Geocities (http://www.geocities.com) ofrecen tratos especiales para las empresas que quieren instalar sus páginas en sus servidores. En este sentido, estas organizaciones de servicio brindan no solo soporte para pagos en línea, también acceso a software especialmente diseñado para tiendas on line, que permiten desde verificar la edad del usuario hasta usar metáforas elaboradas como el carrito de compras electrónicas. Y, por si fuera poco, su negocio entra a formar parte de un concepto revolucionario: los centros comerciales en línea, o mall virtuales.

Si usted tiene una pequeña o mediana empresa, a estas alturas ya se debe haber planteado tener presencia en Internet. Si hasta ahora no ha concretado sus intenciones, nos permitimos sugerirle una serie de premisas que lo ayudarán a conseguirlo.

Estar o no estar: cuando una empresa decide estar en Internet debe tener claro que se compromete a algo muy importante en función de su imagen. El Web, por definición, es un ente dinámico y el site de su empresa no debe ser la excepción. El público prefiere que su sitio no sea tan elaborado, pero que mejore constantemente antes que verlo estático y sin cambios por un período demasiado largo.

Dos meses y medio o un año: Es común oír decir que en el Web todo cambia tan rápido que dos meses y medio en Internet equivalen a un año en el mundo real. ¡Y realmente es así! Así que resulta imperioso no dejarse atrapar por el descuido y dejar pasar el tiempo sin mejorar su site.

Evite el panfleto electrónico: a la hora de entrar en el ciberespacio, muchas organizaciones apelan al facilismo de centrar su presencia en el Web en algún panfleto o material informativo y colocarlo on line. Esto no es lo más acertado. Recuerde que el Web tiene un propio lenguaje, donde la utilidad y síntesis son sus más notorias características. Ofrezca enlaces a otros sites relacionados, resuma la información evitando los adornos innecesarios, utilice solo gráficos rápidos de "bajar" y, sobre todo, brinde al usuario la posibilidad de interactuar con su site mediante páginas de feedback, enlaces de correo electrónico y cualquier script o aplicación Java que ayude a los internautas.

Vender con pagos de tarjetas de crédito: Prácticamente solo existe una forma de cobro compatible con el Web: las tarjetas de crédito. Sin embargo, en Latinoamérica no es muy sencillo efectuar cargos a las tarjetas de crédito sin tener al menos una fotocopia de la firma del tarjetahabiente. Para resolver esto, mientras se arreglan las leyes y disposiciones legales en estos países, hay que recurrir a algún servicio internacional de cobros, o registrar una empresa en otro país cuya legislación permita realizar cobros on line.

Revele sus planes: al presentar una página web comunique claramente a los usuarios cuáles son los planes de actualización en su site para evitar confusiones. Existen sitios que ameritan actualizaciones diarias, semanales, quincenales, mensuales, trimestrales, etcétera. Al informar a los internautas la frecuencia con que usted actualiza su site (y cuándo fue la última vez que lo hizo), le permitirá fijar expectativas reales acerca de cuándo realizar una nueva visita, y así evitar decepciones y falsas impresiones de abandono.

Grite fuerte: haga todo lo que pueda para promocionar su site. Resulta un error frecuente pensar que un site es un medio de promoción autosuficiente y que basta con registrarlo en los principales motores de búsqueda para que lluevan los hits.

Como hemos recomendado en otras ocasiones, se debe hacer todo lo posible para promocionar el site. Estos esfuerzos se inician al incluir la dirección de Internet en toda la papelería, materiales promocionales y empaques que maneje su empresa.

Alcides León

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