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Si usted tiene una pequeña o mediana empresa, a estas alturas ya se debe haber planteado tener presencia en Internet. Si hasta ahora no ha concretado sus intenciones, nos permitimos sugerirle una serie de premisas que lo ayudarán a conseguirlo. Estar o no estar: cuando una empresa decide estar en Internet debe tener claro que se compromete a algo muy importante en función de su imagen. El Web, por definición, es un ente dinámico y el site de su empresa no debe ser la excepción. El público prefiere que su sitio no sea tan elaborado, pero que mejore constantemente antes que verlo estático y sin cambios por un período demasiado largo. Dos meses y medio o un año: Es común oír decir que en el Web todo cambia tan rápido que dos meses y medio en Internet equivalen a un año en el mundo real. ¡Y realmente es así! Así que resulta imperioso no dejarse atrapar por el descuido y dejar pasar el tiempo sin mejorar su site. Evite el panfleto electrónico: a la hora de entrar en el ciberespacio, muchas organizaciones apelan al facilismo de centrar su presencia en el Web en algún panfleto o material informativo y colocarlo on line. Esto no es lo más acertado. Recuerde que el Web tiene un propio lenguaje, donde la utilidad y síntesis son sus más notorias características. Ofrezca enlaces a otros sites relacionados, resuma la información evitando los adornos innecesarios, utilice solo gráficos rápidos de "bajar" y, sobre todo, brinde al usuario la posibilidad de interactuar con su site mediante páginas de feedback, enlaces de correo electrónico y cualquier script o aplicación Java que ayude a los internautas. Vender con pagos de tarjetas de crédito: Prácticamente solo existe una forma de cobro compatible con el Web: las tarjetas de crédito. Sin embargo, en Latinoamérica no es muy sencillo efectuar cargos a las tarjetas de crédito sin tener al menos una fotocopia de la firma del tarjetahabiente. Para resolver esto, mientras se arreglan las leyes y disposiciones legales en estos países, hay que recurrir a algún servicio internacional de cobros, o registrar una empresa en otro país cuya legislación permita realizar cobros on line. Revele sus planes: al presentar una página web comunique claramente a los usuarios cuáles son los planes de actualización en su site para evitar confusiones. Existen sitios que ameritan actualizaciones diarias, semanales, quincenales, mensuales, trimestrales, etcétera. Al informar a los internautas la frecuencia con que usted actualiza su site (y cuándo fue la última vez que lo hizo), le permitirá fijar expectativas reales acerca de cuándo realizar una nueva visita, y así evitar decepciones y falsas impresiones de abandono. Grite fuerte: haga todo lo que pueda para promocionar su site. Resulta un error frecuente pensar que un site es un medio de promoción autosuficiente y que basta con registrarlo en los principales motores de búsqueda para que lluevan los hits. Como hemos recomendado en otras ocasiones, se debe hacer todo lo posible para promocionar el site. Estos esfuerzos se inician al incluir la dirección de Internet en toda la papelería, materiales promocionales y empaques que maneje su empresa. Alcides León |